Resumen artículo
El documento plantea una reflexión colectiva sobre el papel del trabajo social comunitario en un contexto marcado por el aumento de las desigualdades, la fragilidad de los vínculos sociales y las limitaciones de los modelos asistenciales tradicionales. Defiende que la comunidad no es únicamente un espacio de convivencia, sino un sujeto activo con capacidad para organizarse, participar y transformar su realidad. Desde esta mirada, el trabajo social comunitario se entiende
como una práctica orientada a fortalecer las capacidades colectivas, promover la participación democrática y generar procesos de aprendizaje compartido que contribuyan a una mayor justicia social.
El documento identifica diez dimensiones esenciales para orientar la intervención comunitaria: valores, proyecto comunitario, metodología, participación, aprendizaje colectivo, organización democrática, implicación de los equipos y las organizaciones, alianzas, perspectiva ecosocial y comunicación. Más que ofrecer recetas cerradas o modelos ideales, propone una herramienta flexible para valorar y hacer crecer las experiencias comunitarias desde la práctica cotidiana. La publicación reivindica el trabajo con las personas y no para las personas, poniendo el énfasis en la escucha, la corresponsabilidad, la construcción de vínculos y la acción colectiva como motores de cambio. Finalmente, incorpora un caso práctico que muestra cómo estas dimensiones pueden traducirse en procesos reales de transformación comunitaria,
evidenciando que la participación, el empoderamiento y la organización vecinal son elementos clave para mejorar las condiciones de vida y fortalecer el sentido de comunidad.
Palabras Clave
Trabajo social comunitario. Participación. Empoderamiento. Justicia social. Acción colectiva.
Abstract article
This document offers a collective reflection on the role of community social work in a context marked by growing inequalities, weakened social ties, and the limitations of traditional assistance-based approaches. It argues that the community is not only a place where people live together, but also an active social and political actor capable of organizing itself, participating in decision-making, and transforming its own reality. From this perspective, community social work is understood as a practice aimed at strengthening collective capacities, fostering democratic participation, and promoting shared learning processes that contribute to greater social justice. The document identifies ten essential dimensions that guide community intervention: values, community project, methodology, participation, collective learning, democratic organization, team and organizational commitment, alliances, ecosocial perspective, and communication. Rather than offering fixed recipes or ideal models, it provides a flexible framework for assessing and strengthening community experiences from everyday practice. The publication advocates working with people rather than for people, emphasizing listening, shared responsibility, relationshipbuilding, and collective action as key drivers of social change. Finally, it includes a practical case study showing how these dimensions can be translated into real community transformation processes, demonstrating that participation, empowerment, and community organization are essential for improving living conditions and strengthening the sense of belonging and collective responsibility
Keywords
Community Social Work. Participation. Empowerment. Social Justice. Collective Action.
Referencia normalizada (para citas)
Servicios Sociales y Política Social (Junio-2026). XLIV (135), 59-63. ISSN: 1130-7633